miércoles, 18 de marzo de 2009

LAFFIT PINCAY JR.: LAS SORPRESAS QUE DA LA VIDA










Laffit Pincay Jr. estuvo ayer en Panamá, para inaugurar la academia de jinetes que lleva su nombre, en medio de muchas alegrías; pero también de muchas sorpresas.







A Laffit Pincay Jr. se le pude aplicar, en forma figurada, aquel refrán que reza: “Los buenos perfumes vienen en envases pequeños”.
Con sólo cinco pies y una pulgada, es uno de los panameños que más glorias le ha dado al país centroamericano, de algo más de tres millones de habitantes.
Proveniente de una familia humilde, el pequeño Pincay tuvo que trabajar para ayudar en el hogar; tenía 15 años. Su padre fue su ejemplo. Comenzó primero a laborar en los establos del Hipódromo Presidente Remón; pero, pronto se le presentó la oportunidad de integrarse a la Escuela de Jinetes en Panamá.
Su debut fue el 22 de marzo de 1964, sobre los lomos del ejemplar Huelen, con quien obtuvo su primera victoria. Su primer clásico ganado fue el Independencia de los Estados Unidos, mientras guiaba a Alucinando II.

Pero no fue sino, hasta 1966, cuando Fred Hooper le firmó, y Pincay emigró a los Estados Unidos. En su patria, Pincay ganó 449 carreras y, en 298 llegó segundo; sin contar las veces que arribó tercero o cuarto, que fueron unas 216 y 180, respectivamente.
ROBERTO DURÁN (I) Y LAFFIT PINCAY  Jr. (D)
Ya instalado en USA, el diminuto manos de seda panameño, logra adjudicarse su primera carrera, al conducir en Arlington Park, en Chicago, a Teacher’s Art; propiedad del mismo Hooper, que le había firmado.
Luego trabajó en Florida, New York y California. En Hollywood Park empató la marca de Willie Shoemaker, cuando ganó seis de nueve carreras, en las que participó; actuación que repetiría en cinco ocasiones más.
La década del 70 trajo otras sorpresas. Fue, en cuatro ocasiones, el jinete de mayor cantidad de premios ganados en Estados Unidos (1970, 1971, 1972 y 1974). Acumuló en estos períodos, la cantidad de 380 triunfos, la mayor también para un jockey en el país norteño.
Durante su carrera, obtuvo otros triunfos, como el del Clásico Internacional del Caribe, al guiar al mexicano Pikotazo, en La Rinconada, de Caracas, Venezuela. No obstante, uno de sus mayores victorias fue en el Kentucky Derby, con Swale; sin ignorar las tres veces que llegó primero en el Belmont Stakes (con Conquistador Cielo, Chaveat y Swale).
El 11 de diciembre de 1999, Pincay se ubicó como el jinete, en el mundo, con mayor cantidad de victorias (8,834). Al final de su carrera, obtuvo 9,530. Es miembro del Salón de la Fama, en Nueva York.
En esta oportunidad, La République abordó a uno de los mayores exponentes de la hípica a nivel mundial, y con mucha amabilidad, el señor Laffit Pincay accedió. He aquí lo que contestó.
Periodista: Señor Laffit Pincay… ¿Cómo se siente nuevamente en Panamá?
APRENDICES EN LA ESCUELA DE JINETES
Laffit Pincay: (Poco antes de que se inaugurara la Academia Técnica de Formación de Jinetes Laffit Pincay Jr., y de que el afamado jockey, donara dos equicezers o “caballos de simulación”, a la institución que lleva su nombre) Bueno, me siento muy contento; las atenciones han sido maravillosas y estoy aquí, pues, orgulloso de estar en esta inauguración de esta academia de jinetes.
Periodista: ¿Qué siente usted, al saber que la Academia Técnica de Jinetes, lleva su nombre, existiendo otros nombres de grandes jinetes, como Braulio Baeza, etcétera; que podrían haber sido tomados en cuenta para tal fin?
Laffit Pincay: (Con el sonido de música instrumental de fondo). Bueno, sí. Para mí es un honor, porque como ya usted lo ha dicho, tantos grandes jinetes del hipismo panameño, como Braulio Baeza, Manuel Icaza, Heliodoro Justines…Ah…Jacinto Vásquez, Jorge Velásquez…¿Tantos de ellos, no? Esta academia pudo haber llevado el nombre de cualquiera de ellos, porque han sido grandes jinetes y, pues, para mí es un orgullo.
Periodista: Eh…¿Qué sintió al ser el jinete, en un momento, con más carreras ganadas. ¿Qué se siente?
Laffit Pincay: Bueno, me sentí muy bien, porque yo le logré romper el récord a uno de mis mejores amigos, el hombre que yo considero, que para mí ha sido el mejor jinete del mundo. Bill Shoemaker y; ese récord yo nunca pensé que nadie lo iba a romper y, cunado yo lo rompí, pues, me sentí… Me sentí que hice una gran faena, un gran trabajo y, me sentí muy orgulloso.
Periodista: ¿Cuál ha sido su mayor satisfacción dentro de este deporte tan duro?
Laffit Pincay: Bueno, mi mayor satisfacción en este deporte fue ganar el Kentucky Derby, porque es una carrera, pues, que es la mejor carrera del mundo, en mi opinión y; pues, yo creí en un momento ya, que nunca la iba a ganar, pues, había llegado ya cinco segundo y; ya me había yo, dado en mi mente… Ya me parecía que, a lo mejor nunca la iba a ganar; así que, cuando la gané, fue para mí una gran sorpresa y una gran alegría.
Periodista: ¿Qué tanto sacrificio tiene que hacer un jinete para lograr ser exitoso?
Laffit Pincay: La vida como jinete es bien sacrificada. No solamente los jinetes que no tienen problema con el peso. Mejor dicho, es sacrificada para los jinetes que tienen problema con el peso y también con los jinetes que no tienen problemas con el peso, porque es una cosa bien mental… Ah… Hay que tener mucha responsabilidad. Hay mucha presión.
Periodista: ¿Qué lo motivó a usted a ser jinete?
Laffit Pincay: Bueno, yo quise venir al hipódromo a ser jinete, como lo había hecho mi papá. Como era pequeño, más o menos me dio la idea de venir al hipódromo, y tratar, pues, para ayudar a mi madre; y como era chico, pues, digo: “Voy a tratar de hacerlo como era mi padre”. Y enseguida, pues, me gustaron los caballos; me gustó cuando comencé a trabajar y a galoparlos. Solamente la idea de estar allá, tratando de ganar una carrera, me satisfacía; tratar de ser jinete y tratar de imponerme.
LOGO DEL HIPODROMO  PRESIDENTE REMÓN
Periodista: Cuando llegó a los Estados Unidos… ¿Qué fue lo que más le costó?
Laffit Pincay: Bueno, me costó mucho cambiar el estilo, porque allá el estilo era bastante diferente, pero lo logré.
Periodista: ¿Cómo ve la hípica en estos momentos en Panamá?
Laffit Pincay: Bueno, la hípica ha decaído bastante; pero, ha decaído en todos lados del mundo. Así que, hay que seguir ayudando. Hay que seguir. Ojalá que el Gobierno siga ayudando a este deporte que es una tradición aquí en Panamá y, que no lo dejen caer.
Periodista: ¿Usted inició en Juan Franco o acá en el Hipódromo Presidente Remón?
Laffit Pincay: No, yo me inicié aquí.
Periodista: ¿Qué hay de cierto en el slogan del Hipódromo Presidente Remón, que dice: “Cuna de los mejores jinetes del mundo!”?
Laffit Pincay: Sí, está correctamente, porque mira todos los grandes jinetes que han salido de aquí.
Periodista: ¿Qué mensaje, ya final, para la juventud tiene?
Laffit Pincay: Bueno, para la juventud, que estudien y que se dediquen; que sean responsables.

CITAS



"Pórtense como hijos de la luz, con bondad, con justicia y según la verdad".

Ef. 5, 8b-9.


"Por los caminos del mundo el divino viajero continúa haciéndose nuestro compañero".

Juan Pablo II.


¡Ay de mí si no evangelizo!

1 Cor. 9, 16.


''Ama

Sin reclamar nada, porque el amor es desinteresado.

Sin calcular desventajas, porque el amor es sacrificarse.

Sin poner condiciones, porque el amor es darse.

Sin fecha y sin espacio, porque el amor lo llena todo''.

Autor desconocido.


"El hombre ama lo que tiene, pero desconoce lo que no ama".

Ernesto B. Mc Nally C.


''Ámense los unos a los otros como yo los he amado''.

Cristo.


"Si el dinero hace mucho, la oración lo obtiene todo".

Don Bosco.


"El que confía en la Virgen nunca se verá defraudado".

Don Bosco.


"La superación no es cosa de la casualidad, representa la suma de todas nuestras acciones y del amor de Dios".

Ernesto B. Mc Nally C.

LIBROS RECOMENDADOS

  • DOCUMENTO CONCLUSIVO: APARECIDA. AUTOR (A): CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO Y DEL CARIBE.
  • LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA, UN COMPROMISO PARA EL LAICO. AUTOR (A): EGLÉE ISAVA.
  • LA VIOLENCIA. AUTOR (A): BARTOLOMÉ SORGE

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EL SILENCIO CÓMPLICE

El silencio cómplice.
Por: Ernesto Mc Nally.

EL SILENCIO CÓMPLICE

Pareciera que las malas acciones son peores que las omisiones, pero no es así.

Una señora y su familia, algo perturbada, insultaba a los vecinos y todos los días los molestaba de alguna forma. Algunas personas de la comunidad preferían no decir ni hacer nada, hasta que el asunto un día pasó a más.
En la vida, los seres humanos realizan malas acciones, pero las omisiones, pueden ser tan graves como los actos, y en muchas ocasiones hasta peores.
De pronto, la actitud de algunos, en el caso de la señora que insultaba a sus vecinos, fue la del cómplice, la de la persona que ve las injusticias, pero no dice nada; y que prefiere guardar silencio, por no adoptar un compromiso con su fe, o no comprometerse con aquellos que sufren por las malas acciones de los demás. No es ésta una actitud cristiana.
Sucede muchas veces, como en los casos de violencia doméstica, cuando se dice: “En asuntos de marido y mujer yo no me meto”. Se da igualmente en diversas circunstancias, cuando se señala: “Ese no es mi problema”, “A mi no me importa”, “Que resuelva él” y se pasa indiferente frente a los problemas de la comunidad.
Se ve también en el campo de la política, cuando no se asume una postura responsable y se cae en una conducta que refleja aquello del “mínimo esfuerzo”. Se observa cuando la gente prefiere no hacer nada por un cambio, porque a fin de cuentas, “todos los políticos son iguales”.
Se llaman “pecados de omisión”, tan graves como los pecados que implican una acción de las personas, aunque no se noten; y son, en muchas formas, omisiones que se traducen en “el silencio cómplice”, que permite realizar sus fechorías a quienes practican el mal.


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