lunes, 9 de marzo de 2009

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER: UNA REFLEXIÓN “A LO CRISTIANO”


Se habla de la mujer constantemente. ¿Pero, qué significa la figura de la mujer para un cristiano?

¡La mujer! Tradicionalmente ha sido vista como un objeto de placer, en diversas culturas, alrededor del mundo. Pero, para el cristiano, la situación ha de ser distinta.
Se trata de un tema altamente complejo, porque para muchos, el papel de la mujer en el mundo de hoy, está sujeto a la transformación de las sociedades mismas. De modo, pues, que para ellos, no caben los roles tradicionales en la mente de ninguna persona que sea práctica y contemporánea.
La verdad para el cristiano dista mucho de esta percepción, sin dejar de tener los “pies en la tierra”, como popularmente se dice.

UNA MUJER TRABAJADORA

No hay nada, que en principio se oponga a que la mujer trabaje. Aquí entra lo del rol de “cuidadora del hogar”, tan cuestionado por algunas féminas. No se trata de que la mujer no pueda ser profesional y superarse en su campo de trabajo. Se trata de que los quehaceres domésticos, siempre habrá que hacerlos; nada hay que denigre a la mujer, si a la par de su profesión, también realiza las tareas del hogar; con la ayuda, claro, del varón y de los hijos, que también son personas y; por lo tanto, también tienen responsabilidades en este sentido.
En este contexto, entran los mensajes de los medios de comunicación social. Se hace ver que la mujer moderna, es aquella modelo rubia, despampanante, que enloquece a todos los hombres; exitosa, más por su cuerpo, que por cualquier otra cosa y que, en efecto; para cuidar su figura, no parece hacer más nada que ejercicios y dietas.
La realidad es otra. Miles de mujeres en el mundo, no constituyen, precisamente, la imagen de la súper modelo anglosajona. Son mujeres que trabajan, ciertamente, y que cumplen con sus deberes en el hogar y con sus jornadas laborales.

LA MUJER COMO OBJETO DE PLACER

La imagen de la mujer que se plasma en la pantalla chica, es la de aquella muñeca, que con altas dosis de sensualidad, hace las de “objeto sexual”. Lo peor, es que cada vez más se refleja esta concepción, al punto de que las locutoras de noticieros, supuestamente serios, son reclutadas si cumplen con aquellos requisitos del rating; ya previamente sustentados con el principio del culto a personalidad, que implica que la figura de la presentadora, es la imagen del canal de televisión y, por lo tanto, la que debe “vender”.
En este orden de ideas, Gregorio Iriarte y Marta Orsini Puente, son claros al afirmar, en su libro Conciencia crítica y medios de comunicación social, que “muchas veces la mujer acepta este rol de estar en el “escaparate” o ser valorada sólo por su físico y hasta resulta estimulante el lucirse en la pantalla televisiva, sin darse cuenta que se le está reduciendo a lo puramente material y sexual de forma denigrante”.
Añaden Iriarte y Orsini Puente, que “el uso del cuerpo de la mujer como anzuelo publicitario no es ético porque se sirve de la persona para fines inferiores como la compra y venta de mercancías; porque se manipula, utilizando cualquier medio, la conciencia y se fuerza la voluntad a adquirir bienes de consumo; porque se reduce a la mujer a lo meramente corporal, sexual y a veces lo genital”.
En este mismo rumbo giran las ideas de Adriana Santa Cruz y Viviana Erazo, autoras del ensayo Comunicación alternativa versus modelo transnacional femenino, cuando señalan que “es un hecho que los productos culturales como el cine, la televisión y las revistas que hoy consumen masivamente las mujeres de América Latina no dan respuesta a los problemas sociales, políticos, laborales, afectivos, sexuales, religiosos, legales, culturales y otros que ellas están viviendo”.
Y las referidas autoras, no se quedan allí, respecto al arquetipo transnacional femenino. Añaden que este modelo “circula, sin ningún matiz de diferencia, por más de veinte países de América Latina y no tiene un solo rasgo físico o cultural que se origine en una de las tantas culturas del continente. Es la imagen de una mujer esencialmente consumista que pertenece a un nivel socio-económico que, en este continente, alcanzan menos del 10 por ciento de las mujeres. La imagen de la joven esbelta, occidental y sexualmente “irresistible”, se plantea como sueño posible de toda mujer y una meta por la cual luchar”.

EL OTRO MODELO: EL CRISTIANO

El otro modelo ha de ser cristiano. Se trata de una imagen bien ponderada por Dios, la de la Virgen María, la Llena de Gracia. Y por qué no. Es conocida por todo buen seguidor de Cristo. Allí, donde está la Virgen, seguramente está cerca el Señor Jesús.
No hay, en esta forma de pensar error alguno. Resulta que para ser la Virgen María, madre de Dios, ha de haber estado llena de gracias celestiales y, con mirar un tanto lo sucedido con aquella joven, Madre Admirable, nos basta. Fue con el anuncio del ángel que la Virgen dijo: “¿Cómo podrá ser esto, pues yo no conozco varón?” He allí un gran mensaje para la mujer soltera de hoy. Si, en medio de tantas tribulaciones, se le pusiera atención a aquel mensaje…
Y sobre todo, la Virgen es una mujer trabajadora, valiente, fiel, respetuosa, y con temor de Dios. No duda en hacer el bien; por eso se solidariza con su prima Isabel, y acude a ayudarla; pues, ya tenía, ésta última, algún tiempo de embarazo.
También María es una mujer de fe; por eso les dice a los sirvientes, en las bodas de Caná de Galilea: “Hagan todo lo que él les mande”, al referirse a Jesús (Jn 2, 1-5). ¿Cuál sería la realidad de hoy, si los fieles hicieran lo que Jesús les dice? - Seguramente sería otra -.
Y frente al Varón de Dolores, la Madre de Cristo tampoco da la espalda, como sucede con tanta gente en el mundo actual, que con el más leve sacrificio, huye despavorida. La Virgen, al contrario, está allí, aunque el sufrimiento le atraviese el alma, como ocurrió con Cristo, cuando murió en la cruz.
Por eso, el modelo de la Virgen es el que se impone y; esto no es sólo para la mujer moderna, sino para toda persona que quiera seguir a Cristo.

CITAS



"Pórtense como hijos de la luz, con bondad, con justicia y según la verdad".

Ef. 5, 8b-9.


"Por los caminos del mundo el divino viajero continúa haciéndose nuestro compañero".

Juan Pablo II.


¡Ay de mí si no evangelizo!

1 Cor. 9, 16.


''Ama

Sin reclamar nada, porque el amor es desinteresado.

Sin calcular desventajas, porque el amor es sacrificarse.

Sin poner condiciones, porque el amor es darse.

Sin fecha y sin espacio, porque el amor lo llena todo''.

Autor desconocido.


"El hombre ama lo que tiene, pero desconoce lo que no ama".

Ernesto B. Mc Nally C.


''Ámense los unos a los otros como yo los he amado''.

Cristo.


"Si el dinero hace mucho, la oración lo obtiene todo".

Don Bosco.


"El que confía en la Virgen nunca se verá defraudado".

Don Bosco.


"La superación no es cosa de la casualidad, representa la suma de todas nuestras acciones y del amor de Dios".

Ernesto B. Mc Nally C.

LIBROS RECOMENDADOS

  • DOCUMENTO CONCLUSIVO: APARECIDA. AUTOR (A): CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO Y DEL CARIBE.
  • LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA, UN COMPROMISO PARA EL LAICO. AUTOR (A): EGLÉE ISAVA.
  • LA VIOLENCIA. AUTOR (A): BARTOLOMÉ SORGE

This Day in History

EL SILENCIO CÓMPLICE

El silencio cómplice.
Por: Ernesto Mc Nally.

EL SILENCIO CÓMPLICE

Pareciera que las malas acciones son peores que las omisiones, pero no es así.

Una señora y su familia, algo perturbada, insultaba a los vecinos y todos los días los molestaba de alguna forma. Algunas personas de la comunidad preferían no decir ni hacer nada, hasta que el asunto un día pasó a más.
En la vida, los seres humanos realizan malas acciones, pero las omisiones, pueden ser tan graves como los actos, y en muchas ocasiones hasta peores.
De pronto, la actitud de algunos, en el caso de la señora que insultaba a sus vecinos, fue la del cómplice, la de la persona que ve las injusticias, pero no dice nada; y que prefiere guardar silencio, por no adoptar un compromiso con su fe, o no comprometerse con aquellos que sufren por las malas acciones de los demás. No es ésta una actitud cristiana.
Sucede muchas veces, como en los casos de violencia doméstica, cuando se dice: “En asuntos de marido y mujer yo no me meto”. Se da igualmente en diversas circunstancias, cuando se señala: “Ese no es mi problema”, “A mi no me importa”, “Que resuelva él” y se pasa indiferente frente a los problemas de la comunidad.
Se ve también en el campo de la política, cuando no se asume una postura responsable y se cae en una conducta que refleja aquello del “mínimo esfuerzo”. Se observa cuando la gente prefiere no hacer nada por un cambio, porque a fin de cuentas, “todos los políticos son iguales”.
Se llaman “pecados de omisión”, tan graves como los pecados que implican una acción de las personas, aunque no se noten; y son, en muchas formas, omisiones que se traducen en “el silencio cómplice”, que permite realizar sus fechorías a quienes practican el mal.


Páginas vistas en total

Wikipedia

Resultados de la búsqueda