Panamá ganó ayer en la noche, su primera medalla de oro en la historia del béisbol de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, 1-0, frente a Nicaragua, en un duelo de lanzadores que obligó a irse a episodios extra a las dos novenas, en el Estadio Quisqueya Juan Marishal de la capital dominicana.
El partido pareció una réplica del primer encuentro entre ambos equipos, que también finalizó con la pizarra de 1-0 a favor de los panameños, comandados por Darío Agrazal, hijo del otrora lanzador de los 80´s y 90´s con igual nombre. Agrazal cubrió en ese encuentro la ruta completa de 7 innings, regla con la que se pactaron los partidos en esta edición de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, Santo Domingo 2026.
El partido por la final, se mantuvo 0-0 hasta los primeros 7 innings, aunque ambos equipos colocaron hombres en base y amagaron con abrir el marcador.
En el séptimo Panamá amenazó con hombres en primera y segunda, pero el estelar nicaragüense Kenny Cruz se lo impidió en función de relevo.
Ya en episodios extra, Panamá puso corredores "fantasma", en primera y segunda, que avanzaron por un lanzamiento descontrolado de Cruz. Héctor Rayo, finalmente, impulsó la carrera del triunfo en las piernas de Johswuan Wrihgt, con un doble que dejó tendidos en el cuadro a los pinoleros. El partido lo ganó Kevin Miranda.
